Amor, pasión, sueños;
¿dónde quedaron todos ellos?;
¿en qué rincón los dejé olvidados?
¿qué veneno los mato?
Tantos siglos de amor
muertos por tus silencios,
heridos en lo más profundo
por tus fríos sentimientos.
Silencios que se hicieron eternos,
frialdad de eternos hielos;
que la distancia fue la culpable,
eso no te lo creo.
Tu egoísmo es el culpable de mi dolor,
y así y todo, soy capaz de amarte;
tonto amor el mio,
que se resiste a este olvidarte.
A tu silencio se le olvidó,
se le olvidó el amor;
y yo, yo ya no lloro,
ya no creo en tu palabra de amor.
Sacrificios, para llegar a tus logros,
me dijiste en una ocasión;
pero sacrificaste lo mas sagrado,
sacrificaste nuestro amor.
Marchaste hacia otros rumbos buscando tus sueños,
y espero que lo halles mi amor;
pero no esperes hallarme a tu regreso,
porque esta tarde parto yo.
Y ya no me encontrarás esperando,
esta Penélope su último punto destejió;
y no espera ya tu retorno,
solo quiere el olvido de este amor.
Pero en su carrera se ha olvidado,
que tu olvido, ya la olvidó;
hoy me marcho amor mio,
y aquí te dejo todo mi amor.