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lunes, 7 de abril de 2008

Acto Fallido

Por la noche oscura de sueños vencidos,

por las calles llenas de hojas doradas;

buscando motivos que llenen corazones vacíos,

buscando los colores en las flores marchitadas.


En las esquinas donde dobla el viento,

en los escaparates de rostros cubiertos de máscaras;

donde la locura encuentra sosiego,

donde la victoria ha perdido la batalla.


A donde han ido a morir viejos salmos,

a donde voy a cubrir mi cabeza;

te pregunto a ti vieja compañera de versos nuevos,

¿qué es lo que he hecho, con esta vida profana?


Quizás un refugio para artistas bohemios,

quizás un montón de hojas amarillas;

encuentro trozos de mis copas de triunfos,

y encuentro tinta por sangre en mis arterias.


Ya aquella niña ha quedado en el tiempo,

ya poco queda, de aquella pequeña;

casi no alcanzo a recordar los sueños,

de aquella que jugaba a ser una princesa.


¿Porqué compañera fiel de nuevos versos,

has dejado aflorar mi tristeza?;

has trincado mi corazón a este sufrimiento,

de tener que escribir con lágrimas mis poemas.


Solo quiero enjugar mi llanto,

solo quiero dejar partir a mis penas;

quizás una lágrima más brote en el silencio,

quizás descalza camine mejor por tus trincheras.


Y mis pies se alzarán por la noche de sueños muertos,

y lucharan en feroz combate junto a la victoria;

llena de sudor, reviviré los salmos,

y herida ya de muerte, vociferará mi alma.


Por que no es para mi, ni el cielo ni el infierno,

porque he rechazado de este mundo la vil materia;

mi alma no morirá, creo en lo eterno,

de aquellas que en versos declaman sus flores y sus lacras.


Y si bien he dejado correr esta lágrima en silencio,

y si bien mañana te regalaré una sonrisa;

olvida mirar mis ojos, aun llenos de llanto,

y concéntrate mejor en las manos que te acarician.


Por que no estoy hecha para este mundo,

porque jamás quiero usar mi máscara;

es por eso que hoy parto buscando el sendero,

de aquel mar y de aquel cielo que un día le prometí a mi alma.